Acepto a la música, hasta que la muerte nos separe!
Mozart, Bach, Stravinsky, Beethoven, Shostakovich, Chopin ¿Que tienen en común conmigo?
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Ellos, al igual que yo dieron su vida por la música hasta puntos que no entendería la mente humana, no obstante es un don y es algo de lo que estoy orgulloso. Es un don poder expresar mis sentimientos a través de un instrumento sin tener que decir una palabra, porque en la música, sobran las palabras! Como en el amor! Pero nadie sufre de corazón. Solo se llora de ternura y de emoción, nunca de miedo o de rabia. El piano saca al seductor y señor que tenemos dentro, acariciando las teclas como un artista de la delicia. Un violinista, por sus movimientos puedes apreciar que siente y que se deja llevar con los vibratos...
Pero no soy Pianista, ni violinista… ¡Soy guitarrista! Aun me cuesta denominarme así porque ese es un mando difícil de alcanzar…
Desde pequeño toco la guitarra y en mi vida he hecho muchas cosas, de las que no estoy orgulloso, de las cuales se podrían sacar pocas en limpio. Quizás una o dos decisiones y haber entregado sin demora mi vida al arte que hoy refiero. Un arte tan antiguo como dulce... Música, es que solo con escuchar o leer la palabra es como si dijeran mi nombre en alto, sobre el murmullo del público, música!
Con una guitarra puedo ser quien realmente soy, puedo hablar sin miedo, puedo gritar, llorar y reír sin preocuparme por como suena mi voz o como la comprendan... puedo ablandar un corazón de piedra, una opinión de hierro o una gigantesca barrera…
Expresar lo que sale de tu corazón, cerrar los ojos, sonreír y dejar pasear tus dedos por el mástil, como la libertad de un preso que por fin sale a la calle, la libertad de un motero en la carretera, esa es mi libertad, luchare por ser libre.
Cuando entro en el local estoy impaciente, cuando agarro mi guitarra tiemblo, cuando conecto el jack a mi guitarra, siento la electricidad revivir, cuando enciendo el amplificador se lo que quiero hacer, todos lo saben, pero algo es siempre seguro, nadie se lo espera.
Por ti, música, tu eres lo único eterno en la vida. Lo único.
Juan Carlos Toro Wolfgang.